domingo, 20 de febrero de 2011

Rabia y el acertijo de la aguja perdida - Luz interior





He oído hablar de una gran mística sufí, Rabia al-Adawia. Una noche, la gente le encontró sentada en la carretera buscando algo. Era una mujer mayor, tenía los ojos débiles y apenas podía ver. Por eso los vecinos vinieron a ayudarla. Le preguntaron: —¿Qué buscas? 

—Esa cuestión es irrelevante —dijo Rabia—, estoy buscando. Si podéis ayudarme, hacedlo.

Se rieron y dijeron: —Rabia, ¿te has vuelto loca? Dices que nuestra pregunta es irrelevante, pero si no sabes lo que estás buscando, ¿cómo podemos ayudarte?

Rabia dijo —De acuerdo. Sólo por satisfaceros os diré que estoy buscando mi aguja, he perdido mi aguja. Ellos empezaron a ayudarla, pero enseguida se dieron cuenta de que el camino era inmensamente ancho y la aguja era una cosa muy pequeña. Por tanto, preguntaron a Rabia: —Por favor, dinos dónde la has perdido, el lugar exacto y preciso. Si no es muy difícil. El camino es muy grande y podríamos estar buscando eternamente. ¿Dónde la perdiste? 

—Otra vez planteáis una pregunta irrelevante —dijo Rabia—; ¿qué tiene eso que ver con mi búsqueda? 

Se detuvieron y dijeron: —¡Ahora estamos seguros de que te has vuelto loca! 

—De cuerdo —dijo Rabia—, para satisfaceros os diré que la he perdido en mi casa. 

—¿Entonces por qué estás buscándola aquí? —le preguntaron. Y se comenta que Rabia contestó: 

—Porque aquí hay luz y adentro no. El sol se estaba ocultando y aún quedaba algo de luz en el camino. 

Comentario Osho: Esta parábola es muy significativa. ¿Te has preguntado alguna vez qué estás buscando? Incluso si en algunos momentos, momentos de sueño, tienes una intuición de lo que estás buscando, nunca es muy preciso, nunca es muy exacto. Aún no lo has definido. 

Cuando las cosas no están claras simplemente sigues buscando. Empujado por algún impulso interno, llevado por algún apremio interno, hay una cosa que sabes: tienes que buscar. Es una necesidad interna. Pero no sabes qué buscas. Y a menos que sepas lo que estás buscando, ¿cómo vas a encontrarlo?. 

Piensas que está en el dinero, en el poder, en el prestigio, en la respetabilidad. Pero después ves personas respetables, personas poderosas, que también están buscando. Después ves personas tremendamente ricas; y también están buscando. Buscan hasta el final de sus vidas. Por tanto, la riqueza no va a ser de ayuda, el poder no va a ser de ayuda. La búsqueda continúa a pesar de lo que tienes. 

Debes estar buscando alguna otra cosa. La primera cosa para el buscador real, para el buscador que está un poco alerta, consciente, es definir la búsqueda; formular un concepto claro de ella, de lo que es; sacarla de la conciencia de sueño; mirarla directamente, afrontarla.

Si empiezas a definir tu búsqueda, empiezas a perder interés en ella. Cuanto más la defines, menos hay allí. Una vez que sabes claramente de qué se trata, de repente desaparece. Sólo existe cuando no estás atento.

Si has parado toda búsqueda y de repente te has dado cuenta de que sólo hay una cosa que saber: «¿Quién es este buscador en mí? ¿Qué es esta energía que quiere buscar? ¿Quién soy yo? Empiezas a moverte hacia dentro. 

Cuando de repente entras, la casa está muy oscura, porque los ojos están enfocados en la luz externa. Cuando hay mucha luz, las pupilas se encojen. En la oscuridad, los ojos se tienen que relajar. Pero si quedas sentado un rato, poco a poco la oscuridad desaparece. Hay más luz; tus ojos se van adaptando.

La meditación no es más que un reajuste de tu visión, de tus ojos. Y si sigues mirando dentro —se requiere tiempo— gradualmente, lentamente, empiezas a sentir que dentro hay una luz preciosa. Pero no es una luz agresiva; no es como el sol; se parece más a la luna. No brilla, no deslumbra, es muy fresca; no es caliente, es muy compasiva, es muy calmante, es un bálsamo.

Poco a poco, cuando hayas ajustado la luz interior, verás que eres la misma fuente. El buscador es lo buscado. Entonces verás que el tesoro está dentro y que el único problema era que estabas buscándolo fuera. Estabas buscándolo en algún lugar externo y siempre ha estado dentro de ti. Estabas buscando en la dirección equivocada, eso es todo.

10 comentarios:

  1. Querido Gorka, el texto se explica por sí mismo.
    La busqueda se inicia bajo la premisa de que hay un buscador, pero si vuelves la atención hacia adentro te das cuenta de que no hay buscador, por tanto, nada que buscar.

    Un abrazo, querido amigo.

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  2. Si Aviló,

    Primero pensamos que hay algo que buscar -buen impulso por cierto-... hasta que nos damos cuenta de que lo que buscamos ya lo SOMOS... siempre lo hemos sido. Hemos salido de casa para buscar lo que ya estaba en casa. El buscador es lo buscado... Y esa luz interior -que no nos pertenece- ES en todo lo que percibimos...

    Una sonrisa para ti, amiga!!.

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  3. vale...no hay buscador, no hay nada que buscar...
    contestadme una pregunta
    ¿quién ha escrito vuestras palabras?

    saludos!
    (de nadie para nadie, supongo...)

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  4. Hola Luis!.

    Un gusto leer tu comentario!.

    Si no hay espíritu de provecho, estas palabras no son nuestras (como historia personal, ego o personaje separado)... La acción no nos corresponde... es el propio Universo quien escribe estas palabras y el motivo es imposible de comprender.

    Ójala desde nadie para nadie... -Eso significaría que somos UNO y que el ego ha muerto-

    Un abrazo cósmico!.

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  5. "La meditación no es más que un reajuste de tu visión, de tus ojos." Es aprender una nueva forma de mirar, desde la nada.
    Un abrazo amigo!

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  6. Una forma de mirar clara, sin distorsiones...

    Un abrazo y una sonrisa amiga Zanara!!. :)

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  7. Sí, quizá siendo un poco quisquilloso (o exacto con las palabras) diría que no hay un buscador personal, es la propia luz universal y eterna la que se busca y reconoce a sí misma. En realidad eso es lo que buscamos intuitivamente: eternidad, dicha permanente, luz, amor, etc.
    Gracias Gorka, estas parábolas enseñan y aclaran a la mente.
    Un abrazo compañero!

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  8. Acertado en tus palabras nada quisquillosas amigo José Manuel!!.

    "Es la propia luz universal y eterna la que se busca y reconoce a sí misma"... el juego cósmico y cómico, en el que la "historia personal ilusoria" no pinta nada (aunque lo parezca).

    Has quitado otro velo con tu comentario...

    Un abrazoetéreo compañero!.

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  9. El ladrón se disfraza de policía para atrapar al ladrón... de risa total. La luz de la meditación es lo de menos, lo de más es ¿le pertenece a...?
    ¿la luz y la meditación de quién...?
    ¿quién ha escrito vuestras palabras...?
    ESAS SON LAS PREGUNTAS!!!!!!mientras tengan respuestas seguimos en el sueño...

    un abrazo Gorka y Gracias!!!

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  10. Jejejeje!!. Me he reído un buen rato... Si que es de risa si!!. ¿Quien se ha reído?. jejejeje!!.

    ¿A quien le pertenece esa luz eterna?.

    Quien quiera hacerse dueño de lo puro y eterno es la ilusión de lo puro y eterno...

    Un abrazoetéreo y gracias siempre por tus comentarios amigo Santosham!!.

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