domingo, 27 de noviembre de 2011

Noúmeno y fenómeno


Pintura de Bert

Los fenómenos no son algo creado, ni siquiera imaginado, de manera separada, sino que son en realidad el noúmeno conceptualizado u objetivado. Para decirlo de otra forma, la diferencia es meramente teórica. En ausencia de conceptualización, son absolutamente inseparables y no hay dualidad real entre noúmeno y fenómeno.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Abrir sus ojos


Pintura de Bec Winnel

Pregunta: Todos los días trato con personas llenas de odio hacia cualquiera que no sea de su mismo color o religión. La mayoría de esta gente tiene una opinión fija y una actitud de “no me molestes con los hechos, ya tengo una opinión decidida”. He intentado que algunas personas miren más allá de su estrecha visión del mundo pero con poco éxito. Como individuo, ¿debería ocuparme de mí mismo o continuar intentándolo?

Estimado Tom,

La respuesta corta es: ocúpate de tus asuntos. La verdad no puede imponerse a los que no están abiertos a ella. No contestes preguntas que no te hagan. No tienes que salvar el mundo. El punto de vista verdadero es el de Robert Adams: todo está bien y desplegándose como debería. El deseo de apegarse a su estrecho punto de vista tiene su origen en su libertad que es también nuestra libertad. Tenemos que respetarla, aunque podamos en silencio y respetuosamente no estar de acuerdo con su perspectiva. Tu silencio y tus acciones serán más intrigantes y un desafío para ellos que tus palabras. Pueden cerrar sus oídos a tus palabras pero no pueden cerrar sus ojos a tus acciones ni sus corazones a tu presencia benevolente. En algún momento vendrán a ti. Lo que hagas o no hagas entonces, o lo que digas, que provenga de tu Presencia tendrá el poder de abrir sus ojos, por lo menos un poco.

Con afecto,
Francis

domingo, 20 de noviembre de 2011

El Perceptor real



Pintura de Dongfang-Tenghong 


El perceptor real no es individual, es impersonal, no está localizado en el espacio y tiempo (objetos ambos creados por la mente) no está ni dentro ni fuera, ni arriba ni abajo, ni a la izquierda, ni a la derecha. La confusión, y el posterior sufrimiento, está en creer que ese perceptor es "alguién" con voluntad separada.


*Nota: Texto de José Manuel-Gorka

jueves, 17 de noviembre de 2011

Atención pura


Pintura de Alice Meichi Li

José Antonio Rodríguez: Es muy sencillo retirar la atención de la cadena de pensamientos, pero cualquiera puede certificar que es muy difícil de hacer.

Caridad Moltó: Más que retirar la atención, creo que lo que hay que retirar es la identificación con esos pensamientos... llegan, realizan su función, pasan... pero no hay nadie que se involucre, nadie que crea ser esos pensamientos... 

Gorka: Si Caridad! 

Caridad Moltó: La Conciencia en atención pura, no podemos retirarla, en todo caso habría que quitar la distracción que oscurece esa atención. Y la distracción se produce a causa dela identificación con el pensamiento: "yo soy esto o aquello", "yo hago", "yo me ocupo" 

José Antonio Rodríguez: Permíteme que discrepe un poquillo. No podemos retirar la consciencia a menos que estemos inconscientes, pero si podemos retirar la atención de un sitio y depositarla en otro. De hecho, mi vida es diferente de la tuya porque atiendo a unas cosas y no a otras. Yo puedo dirigir la atención a la cadena de los pensamientos o no. La conciencia no se altera por ello. Más bien se limita al objeto que nuestra atención ilumina. Cuando la atención deja los pensamientos, difícilmente queda atrapada en uno mismo, o en el mundo. Ese estado de ser en el que la atención no se detiene en nada, es lo que algunos llaman iluminación, porque la conciencia lo abarca todo, es decir, a si misma. Y hablo en primera persona. 

Caridad Moltó: Yo me refería a la Conciencia con mayúscula, tu te refieres a una de las funciones de la mente... 

José Antonio Rodríguez: Me gusta mucho tu sencillez. La mayoría de las veces las discrepancias surgen por el empleo de un término y otro, pero siempre enriquece exponerlo. De hecho, para mí, fue una revolución descubrir hace muchos años, que lo que traducen por mente en algunos textos budistas antigüos, es "Hsin" lo que significa en realidad "mente-corazón" y hace equivaler pensamiento, sentimiento y emoción.... 

A mi me parece que la atención pura es la misma atención que fijamos en puntos particulares, pero sin posarla en nada. Cómo desaparecida y reabsorbida en la mente única. 

Caridad Moltó: Así es, muchas veces nos liamos con los términos, incluso leyendo a los maestros se hace a veces difícil porque cada uno emplea distintos términos para definir lo mismo. 

Gorka: Creo que estáis hablando básicamente de lo Mismo. La atención pura es aquella que observa sin interpretar, sin juzgar, sin comparar (sin posarse en nada). Siempre Es, y como dice Caridad, sólo podemos retirar los velos que la nublan (y hasta ese podemos es impersonal). Abrazos!!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Conciencia en si y conciencia



La conciencia en sí es conciencia del Absoluto, mientras que la conciencia es algo nutrido y limitado por el cuerpo físico. Cuando este cuerpo-alimento se destruye, desaparece también la conciencia. La verdad es que nadie muere -el cuerpo, compuesto de los cinco elementos, se mezcla con ellos cuando se encuentra sin vida, y la conciencia, la cual está sujeta a los tres gunas, se libera de éstos-. 
La conciencia en sí es el estado original primordial, anterior al concepto de espacio-tiempo, y no necesita de ninguna causa o sustento. Simplemente es. Sin embargo, en el momento en que surge el concepto de conciencia en este estado original de unicidad, aparece el sentido de "yo soy", provocando una condición de dualidad. 
La conciencia, en tanto que posee una forma, es un reflejo de la conciencia en sí sobre la superficie de la materia. No podemos concebir la conciencia de manera separada de la conciencia en sí; no puede haber un reflejo del sol sin el sol. Pero sí puede haber conciencia en sí sin conciencia.
En el sueño profundo, por ejemplo, no hay conciencia (ésta se encuentra en reposo) pero ciertamente sí hay conciencia en sí, pues en la vigilia uno esconsciente de haber dormido; pero sólo en el estado de vigilia.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

No hay nadie


Pintura de Dom-Weimin

Pregunta: Hola Francis, soy un farmacéutico recientemente retirado con tiempo más que suficiente para satisfacer mi interés de décadas en la no-dualidad. El resultado ha sido un conglomerado de libros, sitios de web, videos, y CDs que cubren una gama que va desde Sankara a Wei Wu Wei, a Douglas Harding, etc. Mi pregunta final que permanece después de todos estos años es “¿Cómo salvar la (aparente) distancia entre una profunda comprensión intelectual de lo Uno y mi incapacidad de realizar la verdad experiencialmente?” Acabo de leer “Eternity Now” (La eternidad ahora), y me gustaría hacer una pregunta más específica, menos grandiosa. Recientemente mi esposa y yo asistimos a un encuentro con un maestro en Londres. Asumiendo que estés familiarizado con su trabajo, entiendes que él es, por así decirlo, un “purista” de la no-dualidad: no hay camino, no hay caminante, nada “a la venta”, y la vaga posibilidad de la realización del Ser por una acto de gracia. Sin embargo, hizo una afirmación que, al reflexionar, resulta progresivamente menos clara. Mi esposa, que no tiene verdadero interés en la no-dualidad, le preguntó si estaba sugiriendo que nadie en la habitación estaba sentado en una silla. Su respuesta fue, “sentarse está sucediendo, pero a nadie”. Entonces continuó diciendo que la misma explicación se aplica a todos los fenómenos que se perciben, incluyendo, digamos, el enfado. ¡Creo que en ese momento mi esposa quería que le devolviesen el dinero! :-) Pero seriamente, ¿cómo puede una emoción como el enfado, que es enteramente subjetiva en el sentido de que es “sentida” o percibida por un individuo, surgir en la ausencia de tal persona? Por ejemplo: “el enfado surge pero no hay nadie que esté enfadado”. Desde luego, apreciaría cualquier sugerencia para salir de mi mente científicamente condicionada, pero de momento, estaría interesado en tus pensamientos acerca de los fenómenos que surgen, pero a nadie. Afectuosamente, Ron

Estimado Ron,

Has hecho dos preguntas:

1. ¿Cómo salvo la (aparente) distancia entre una comprensión intelectual profunda de lo Uno, y mi incapacidad para realizar la verdad experiencialmente?

Encuentra a tu maestro/a. Si lo deseas, la vida lo/la encontrará por ti, y será el que encaje perfectamente. El o ella será un/a sabio/a cuya presencia revelará tu propia presencia y hará cantar a tu corazón.

2. ¿Cómo puede una emoción como el enfado, que es enteramente subjetiva en el sentido que es “sentida” o percibida por un individuo, surgir en la ausencia de esa persona?

En tu pregunta hay dos aspectos:

2.1 No hay una consciencia individual separada, a quién el sentarse o el enojo le pudieran ocurrir. Sea lo que fuere que es percibido, enfado o cualquier otra cosa, realmente es percibido por la única consciencia real que hay, que es universal y divina. Tampoco sería verdad mantener que el enfado le ocurre a la consciencia universal, igual que no sería verdad mantener que el fuego que tiene lugar en la película le ocurre a la pantalla en la que es proyectada. Como no hay una entidad real, personal o universal a la que pudiera ocurrir el enojo, el maestro que encontraste en Londres mantiene con razón que en realidad no le ocurre a nadie. Simplemente parece ocurrirle a un cuerpo-mente proyectado en la pantalla de la consciencia.

2.2 El enfado es el resultado de la frustración, una rebelión contra el flujo de las cosas. Esta reacción es un efecto secundario de la ignorancia, que es la creencia en ser un individuo separado, una víctima. En este sentido, el enfado no puede surgir en la ausencia de ignorancia, que se podría expresar, más o menos libremente, con la fórmula “Si hay enojo, todavía hay (la creencia en) alguien enojado”.

Las cosas se complican más cuando algunos pseudo sabios intentan justificar sus arranques de cólera (un patrón de comportamiento que expresa su flagrante ignorancia) diciendo que “no hay nadie a quien ocurre el enfado”. ¡Qué conveniente! Siguiendo el mismo argumento podrían decir “no hay nadie que cogiera prestado tu dinero, por lo tanto no hay nadie que tenga que devolvértelo”, o “no hay nadie que durmiera con tu esposa, ¿por qué estás enfadado conmigo?” La verdad es que los sabios no se enfadan. Su ecuanimidad revela su realización. En raras ocasiones, pueden exhibir indignación, una forma de enfado impersonal, o irritabilidad como síntoma de agotamiento o enfermedad, pero nunca manifiestan la forma más común, enfado basado en la ignorancia.

Si un maestro intenta justificar su enfado utilizando la defensa de que “no hay nadie”, sal corriendo.

Con afecto,
Francis



sábado, 5 de noviembre de 2011

La autorrealización no requiere de esfuerzo



A la pregunta "¿Qué tiene qué hacerse, qué esfuerzos debe uno realizar para dejar de conceptualizar?", la respuesta de Maharaj es: Nada; ningún esfuerzo. ¿Quién va a esforzarse? ¿Qué esfuerzo hiciste tú para crecer de una diminuta célula de esperma a un bebé totalmente desarrollado en el vientre de tu madre? Y, más tarde, ¿en qué te esforzarte para sentir tu presencia durante todos los meses en los que pasaste de ser un bebé indefenso a un niño? ¡Y ahora hablas de "esfuerzos" que "tú" debes hacer! ¿Qué esfuerzo puede hacer un "yo" conceptual, ilusorio, por conocer su verdadera naturaleza? ¿Puede una sombra esforzarse por conocer su sustancia? La comprensión de nuestra verdadera naturaleza no requiere de ningún esfuerzo fenoménico. La iluminación no puede lograrse, ni forzarse. Tan sólo puede suceder, cuando se le da oportunidad de hacerlo, cuando desaparece la obstrucción que producen los conceptos. Sólo puede presentarse cuando se le da un espacio vacío dónde hacerlo.


martes, 1 de noviembre de 2011

Gracias por el vino




Gracias por el vino 

Que estoy tomando...

"yo" no he hecho nada...

Lo has creado Tú que soy Yo


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