sábado, 26 de febrero de 2011

Y sin embargo... y sin embargo...




Este mundo es como una gota de rocío -

Puede ser una gota de rocío, 


Y sin embargo... y sin embargo... Issa


El amaba tanto a su hijo - la madre había muerto. Amaba a su pequeño hijo y ese hijo también murió. En su muerte el padre escribió este pequeño haiku... sin decir mucho, lo decía todo.

Este mundo es como una gota de rocío - 

Puede ser una gota de rocío.

Estoy de acuerdo, es una gota de rocío - y particularmente este niño pequeño.

Y sin embargo... y sin embargo... Sin embargo un amor surge. Sin embargo uno es sensible con él.

El Zen no está en contra del mundo. Todo lo contrario, hace que tu amor de gota de rocío vaya al amor oceánico. Es absolutamente realidad - no es un escape. Es una tremenda indulgencia en las mismas raíces de tu ser. Y el hombre que conoce sus raíces, sólo vive. Otros sólo fingen; otros simplemente son actores que actúan el papel de alguien más.

Un hombre que es original no actúa el papel de otra persona, es él mismo. Y su autoridad no viene de nadie, viene del universo mismo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Fuente de vida



Las raíces de la viña

Profundizan hacia el centro de la Tierra...

Ahora, ahora... vamos con ellas

Vamos hacia Ello, ya estamos en Ello, 

Ya Somos Ello!!. 

La misma energía que empuja a las raíces hacia abajo

Es la que hace latir nuestro corazones

Ardamos en el fuego de la vida...

Diluyámonos en la fuente de la vida...

domingo, 20 de febrero de 2011

Rabia y el acertijo de la aguja perdida - Luz interior





He oído hablar de una gran mística sufí, Rabia al-Adawia. Una noche, la gente le encontró sentada en la carretera buscando algo. Era una mujer mayor, tenía los ojos débiles y apenas podía ver. Por eso los vecinos vinieron a ayudarla. Le preguntaron: —¿Qué buscas? 

—Esa cuestión es irrelevante —dijo Rabia—, estoy buscando. Si podéis ayudarme, hacedlo.

Se rieron y dijeron: —Rabia, ¿te has vuelto loca? Dices que nuestra pregunta es irrelevante, pero si no sabes lo que estás buscando, ¿cómo podemos ayudarte?

Rabia dijo —De acuerdo. Sólo por satisfaceros os diré que estoy buscando mi aguja, he perdido mi aguja. Ellos empezaron a ayudarla, pero enseguida se dieron cuenta de que el camino era inmensamente ancho y la aguja era una cosa muy pequeña. Por tanto, preguntaron a Rabia: —Por favor, dinos dónde la has perdido, el lugar exacto y preciso. Si no es muy difícil. El camino es muy grande y podríamos estar buscando eternamente. ¿Dónde la perdiste? 

—Otra vez planteáis una pregunta irrelevante —dijo Rabia—; ¿qué tiene eso que ver con mi búsqueda? 

Se detuvieron y dijeron: —¡Ahora estamos seguros de que te has vuelto loca! 

—De cuerdo —dijo Rabia—, para satisfaceros os diré que la he perdido en mi casa. 

—¿Entonces por qué estás buscándola aquí? —le preguntaron. Y se comenta que Rabia contestó: 

—Porque aquí hay luz y adentro no. El sol se estaba ocultando y aún quedaba algo de luz en el camino. 

Comentario Osho: Esta parábola es muy significativa. ¿Te has preguntado alguna vez qué estás buscando? Incluso si en algunos momentos, momentos de sueño, tienes una intuición de lo que estás buscando, nunca es muy preciso, nunca es muy exacto. Aún no lo has definido. 

Cuando las cosas no están claras simplemente sigues buscando. Empujado por algún impulso interno, llevado por algún apremio interno, hay una cosa que sabes: tienes que buscar. Es una necesidad interna. Pero no sabes qué buscas. Y a menos que sepas lo que estás buscando, ¿cómo vas a encontrarlo?. 

Piensas que está en el dinero, en el poder, en el prestigio, en la respetabilidad. Pero después ves personas respetables, personas poderosas, que también están buscando. Después ves personas tremendamente ricas; y también están buscando. Buscan hasta el final de sus vidas. Por tanto, la riqueza no va a ser de ayuda, el poder no va a ser de ayuda. La búsqueda continúa a pesar de lo que tienes. 

Debes estar buscando alguna otra cosa. La primera cosa para el buscador real, para el buscador que está un poco alerta, consciente, es definir la búsqueda; formular un concepto claro de ella, de lo que es; sacarla de la conciencia de sueño; mirarla directamente, afrontarla.

Si empiezas a definir tu búsqueda, empiezas a perder interés en ella. Cuanto más la defines, menos hay allí. Una vez que sabes claramente de qué se trata, de repente desaparece. Sólo existe cuando no estás atento.

Si has parado toda búsqueda y de repente te has dado cuenta de que sólo hay una cosa que saber: «¿Quién es este buscador en mí? ¿Qué es esta energía que quiere buscar? ¿Quién soy yo? Empiezas a moverte hacia dentro. 

Cuando de repente entras, la casa está muy oscura, porque los ojos están enfocados en la luz externa. Cuando hay mucha luz, las pupilas se encojen. En la oscuridad, los ojos se tienen que relajar. Pero si quedas sentado un rato, poco a poco la oscuridad desaparece. Hay más luz; tus ojos se van adaptando.

La meditación no es más que un reajuste de tu visión, de tus ojos. Y si sigues mirando dentro —se requiere tiempo— gradualmente, lentamente, empiezas a sentir que dentro hay una luz preciosa. Pero no es una luz agresiva; no es como el sol; se parece más a la luna. No brilla, no deslumbra, es muy fresca; no es caliente, es muy compasiva, es muy calmante, es un bálsamo.

Poco a poco, cuando hayas ajustado la luz interior, verás que eres la misma fuente. El buscador es lo buscado. Entonces verás que el tesoro está dentro y que el único problema era que estabas buscándolo fuera. Estabas buscándolo en algún lugar externo y siempre ha estado dentro de ti. Estabas buscando en la dirección equivocada, eso es todo.

viernes, 18 de febrero de 2011

El canto de la perdiz


Mientras hago brasas

Oigo el canto de una perdiz

Que Maravilloso momento!!

Todo encaja, todo está

Conectado...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Niebla y montaña


La niebla intenta ocultar la Montaña

Pero ésta siempre es presente, latiendo, aunque no la veamos

Majestuosa, serena, inmutable, eterna

Sin esperar nada de esta maravillosa Vida

Sólo siendo lo que tiene que ser, no otra cosa

Porque para eso fue creada

Y nada más...

domingo, 13 de febrero de 2011

Integridad - Sólo se necesita una aguja ordinaria




Se cuenta que en vida del gran místico sufí Farid, un rey vino a verle. Le había traído un presente: un precioso par de tijeras de oro con diamantes engarzados, muy valiosas, muy especiales. Tocó los pies de Farid y le dio las tijeras; Farid las tomó, las miró, y se las devolvió diciendo: —Señor, muchas gracias por el regalo que me ha traído. Es muy hermoso, pero totalmente inútil para mí. Sería mejor si me pudiera dar una aguja. No necesito tijeras; una aguja bastará.
—No comprendo —dijo el rey—, si necesitas una aguja, también necesitarás unas tijeras.
—Es una metáfora —explicó Farid—. No necesito tijeras porque las tijeras sirven para cortar las cosas. Necesito una aguja porque las agujas sirven para unir cosas. Yo enseño a amar. Toda mi enseñanza se basa en el amor: juntar cosas, enseñar a la gente a estar en comunión. Necesito una aguja para poder unir las cosas. Las tijeras son inútiles para mí porque cortan y desconectan. La próxima vez que venga, bastará con que traiga una aguja ordinaria.

Comentario Osho: La lógica es como un par de tijeras: corta, divide las cosas. La mente es una especie de prisma: haz pasar un rayo de luz a través de ella y se divide inmediatamente en siete colores. Pasa cualquier cosa a través de la mente y se vuelve dual. La vida y la muerte no son la-vida-y-la-muerte, la realidad es vidamuerte. Debería ser una única palabra, no dos; ni siquiera debería haber un guión entre ellas. Vidamuerte es un fenómeno. Amorodio es un fenómeno. Luzoscuridad es un fenómeno. Negativopositivo es un fenómeno. Pero cuando haces pasar este fenómeno a través de la mente, la unidad se divide en dos inmediatamente. Vidamuerte se convierte en vida y muerte; no sólo están divididas, sino que la muerte se vuelve antagonista de la vida. Son enemigas. A partir de ese momento puedes seguir tratando de que las dos se encuentren, pero nunca lo conseguirás. 
Kipling tiene razón: «Oriente es Oriente y Occidente es Occidente, y los dos nunca se encontrarán». Según la lógica, esto es verdad. ¿Cómo pueden encontrarse Oriente y Occidente? ¿Cómo puede Occidente encontrarse con Oriente? Pero existencialmente es un sin sentido total. Se encuentran en todas partes. 
Por ejemplo, te encuentras en la India. ¿Es Oriente u Occidente? Si la comparas con Londres, es el Oriente; pero si la comparas con Tokio, es Occidente. Entonces, ¿qué es exactamente, Oriente u Occidente? Oriente y Occidente se encuentran en cada punto, y Kipling dice: «Los dos nunca se encontrarán». 
Los dos se están encontrando constantemente. No hay un punto tal que Oriente y Occidente no se encuentren y no hay ningún hombre en el que Oriente y Occidente no se encuentren. No puede ser de otro modo; tienen que encontrarse: es una realidad, un cielo.

Nadie es una isla, todos somos parte de un vasto continente. Existe una gran variedad entre nosotros, pero eso no hace que seamos seres separados. La variedad enriquece la vida: una parte de nosotros está en los Himalayas, una parte de nosotros está en las estrellas, una parte de nosotros está en las rosas. Una parte de nosotros está en las alas de los pájaros, una parte de nosotros está en el verde de los árboles. Estamos extendidos por todo. Experimentar esto como una realidad transformará todo tu planteamiento de vida, transformará cada uno de tus actos, transformará tu mismo ser.

miércoles, 9 de febrero de 2011

La ciencia de Ser


Cualquiera que sea la inquietud en que la mente pueda estar, en el centro de nuestro ser existe siempre un estado de paz y gozo perfectos, como la calma en el ojo de un huracán. El deseo y el miedo agitan la mente, y oscurecen de su visión la felicidad que siempre existe dentro de ella. La felicidad es así un estado de ser —un estado en el cual la agitación habitual de la mente está calmada. La actividad de la mente la perturba de su estado calmo de solo ser, y hace que pierda de vista su propia felicidad más íntima. Por consiguiente, para gozar felicidad todo lo que la mente necesita hacer es cesar toda actividad, retornando calmamente a su estado natural de ser inactiva, como lo hace diariamente en el sueño profundo. 

Para dominar el arte de ser feliz, debemos dominar el arte y la ciencia de solo ser. Debemos descubrir lo que el núcleo más íntimo de nuestro ser es, y debemos aprender a permanecer consciente y constantemente en ese estado de puro ser, que subyace y soporta (pero, no obstante, permanece inafectado por) todas las actividades superficiales de la mente: pensar, sentir y percibir, recordar y olvidar, y demás. 

La ciencia de ser es increíblemente simple y clara. A la mente humana, sin embargo, le puede parecer compleja y abstrusa, no debido a que sea compleja en sí misma, sino debido a que la mente que trata de comprenderla es ella misma un paquete tan complejo de pensamientos y emociones —deseos, miedos, ansiedades, apegos, creencias largamente queridas e ideas preconcebidas— que tiende a nublar la pura simplicidad y claridad de ser, haciendo que lo que es obvio aparezca como oscuro.

domingo, 6 de febrero de 2011

El maestro, el jardinero y el invitado



Esta historia es preciosa, una de las más hermosas anécdotas zen, y Bankei es un Maestro genial. Pero Bankei era un hombre ordinario.


En una ocasión Bankei estaba trabajando en su jardín. Llegó un buscador, un hombre que buscaba un Maestro, y preguntó a Bankei: —Jardinero, ¿dónde está el maestro?

Bankei se rió y dijo: —Espera. Atraviesa esa puerta y dentro encontrarás al Maestro.

El hombre dio la vuelta y entró. Vio a Bankei sentado en un trono, era el mismo hombre que había visto fuera, el jardinero. El buscador preguntó: —¿Estás tomándome el pelo? Baja de ese trono. Lo que haces es sacrílego, ¿es que no tienes respeto por tu Maestro?

Bankei bajó, se sentó en el suelo y dijo: —Bueno, ahora lo tienes difícil. No vas a encontrar a ningún maestro por aquí... porque yo soy el Maestro. 

Al hombre le resultaba difícil ver que un gran Maestro pudiera trabajar en el jardín, que pudiera ser ordinario. Se fue. No pudo creer que aquel hombre fuera el Maestro; perdió su oportunidad. 

Comentario Osho: Todo el mundo teme no ser nadie. Sólo unas cuantas personas curiosas y extraordinarias no tienen miedo de no ser nadie, como Gautama Buda o Bankei. Un nadie no es fenómeno ordinario; es una de las mayores experiencias de la vida: eres y al mismo tiempo no eres. Eres pura existencia sin nombre, sin dirección, sin límites... ni pecador ni santo, ni inferior ni superior, sólo silencio.

La gente tiene miedo porque su personalidad desaparece ante una persona así; su nombre, su fama, su respetabilidad, todo desaparece; de ahí viene el miedo. Pero la muerte se va a llevar todas esas cosas de cualquier modo. Los sabios permiten que todo eso caiga por sí mismo. Entonces a la muerte no le queda nada que llevarse. El miedo desaparece porque la muerte no puede venir a ti; no tienes nada para ella. La muerte no puede matar a quien no es nadie. 

Cuando sientes que no eres nadie, te vuelves inmortal. El nirvana es esa experiencia de la nada, el silencio absoluto sin alteraciones, sin ego, sin personalidad, sin hipocresía; sólo silencio... y los insectos cantando por la noche. 

De algún modo estás aquí, y, sin embargo, no eres. 

Estás aquí por tu vieja asociación con el cuerpo, pero si miras dentro no eres. Y esa comprensión, donde hay puro silencio y puro ser, es tu realidad, que la muerte no puede destruir. Ésta es tu eternidad, es tu inmortalidad. 

No hay nada que temer. No hay nada que perder. Si piensas que vas a perder algo —tu nombre, tu respetabilidad, tu fama— has de saber que no valen nada. Son juguetes infantiles, no son aptos para personas maduras. Y ya es hora de que madures, de que simplemente seas. 

Tú 'ser alguien' es muy pequeño. Cuanto más eres alguien, más pequeño eres; cuanto dejas de ser alguien, más grande eres. Sé absolutamente nadie y serás uno con la existencia misma.

viernes, 4 de febrero de 2011

Huele a primavera



Hay veces que viene el olor de una estación antes de que esta llegue

Hoy me huele a primavera

Desde donde estoy, observo los Pirineos nevados hacia el norte y el Moncayo nevado hacia el sur

Y los pájaros cantan alegres

El sol calienta y el agua de riego canta al fluir por la tierra

Que gran día es este día!!. Celebrémoslo!!.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Gran Orquesta


Yo soy tú. Tú eres yo

Pero este instrumento tendrá que tocar su melodía

Para afinar con la Gran Orquesta.

Un violín no puede sonar cómo un clarinete,

Aunque en esencia sean lo mismo

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